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Comer light o sano: ese es el dilema

Comer light o sano: ese es el dilema

Muchas prefieren los productos light con el objetivo de comer sano, pero desconocen que la comida saludable tiene los mismos efectos. A continuación derribamos este y otros mitos.

Imagen foto_00000003Cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación para crear conciencia sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad de la lucha contra el hambre que ocurre en algunos países y los problemas de obesidad que ha aumentando drásticamente en Sudamérica, según cifras entregadas por el Observatorio Global de Salud de la OMS.

Es por esto que aprender a alimentarse bien es fundamental y para esto es necesario derribar algunos mitos, como por ejemplo la creencia de que los productos light son equivalentes o iguales a saludables.

Por esto, la jefa del departamento de Nutrición de Edenred, nos entrega algunos consejos a tener en cuenta para aprender a distinguir lo light de lo saludable.

Light vs saludable

  • La alimentación light restringe los alimentos ricos en carbohidratos, principalmente cereales como arroz, papas, pastas, entre otros. Además se eliminan grasas como cremas, mayonesas, frituras en general.
  • La alimentación saludable, se refiere a componer nuestra dieta en base a todos los nutrientes en forma equilibrada; es decir un consumo justo y preciso, que en su conjunto es suficiente y equilibrado en el aporte de nutrientes, sin ser fome.
  • Un menú light está integrado por preparaciones como pescado con verduras asadas, atún o pavo al plato o un sencillo cebiche de champiñones.
  • Un menú saludable está compuesto principalmente por preparaciones caseras como cazuela de ave con ensalada o un clásico charquicán.
  • Cómo leer las etiquetas

Carolina Cruz, gerenta de Calidad & Desarrollo corporativo de la División Vegetales de Dole, dice que el problema es que se cree que la alimentación sana es aburrida y/o difícil.

"Lamentablemente la gente cree que comer ensaladas significa estar a dieta, pero no es cierto". Y agrega que el gran problema es que "no se enseña a leer las etiquetas y los datos no siempre se interpretan de buena forma".

La experta explica que la forma correcta de leer las etiquetas es comparando porciones de 100gr de productos similares y escogiendo los que tengan menos grasas, en especial grasas saturadas, luego con menos azúcar, nivel de sodio y con menos calorías totales. Y a continuación algunos consejos para tener en consideración:

  • Más de 10gr de grasa saturada por porción es un alimento para estar en alerta. En estos casos debes consumir porciones pequeñas y ocasionalmente.
  • Las grasas trans no engordan más que el resto, en términos de calorías es lo mismo. Se deben evitar porque son similares a las grasas saturadas.
  • Las grasas saturadas están principalmente en los alimentos de origen animal.
  • Debes fijarte que el nivel de sodio no sea más de 480 mg. (20% de lo requerido por un adulto) al día.
  • Es importante saber que la cantidad de nutrientes requeridos por niños y adultos es distinto. Las etiquetas indican el porcentaje de cada nutriente expresado para una dieta de 2000 Kcal, la cual es para un adulto hombre, no un niño o una mujer pequeña, menos aún para una persona que esté haciendo dieta. Las porciones de estos últimos deben ser más pequeñas y acorde a tu cuerpo.
  • Se suele creer que el aceite de oliva engorda menos y por ello la gente lo consume en cantidades, pero este engorda igual que cualquier aceite, lo que ocurre es que tiene ácidos grasos monoinsaturados que son de mejor calidad nutricional que las grasas saturadas.
  • Finalmente, se cree que los productos integrales no engordan y la verdad es que tienen sólo entre un 10 a 20% menos de calorías que las harinas blancas. Su mayor beneficio es la fibra que ayuda a la digestión y a la salud del tracto intestinal, y además sacian más porque se digieren más lentamente.